Mucho más que una tosta de sardina

Asador Restaurante l’Alfàbega - Asador

La sardina, esa humilde señora de los mares, fue históricamente plato de buen gusto entre el pueblo llano. Pero como de todo tienen que aprender las clases pudientes, las manos adecuadas transformaron a aquella sencilla señora de vientre plateado, en una exquisitez digna de los mejores paladares. En Alginet la abrigaron con el carácter que aporta su ahumado, para que nuestra querida pilchardus reposara sobre un crujiente lecho de pan de centeno tostado, vestido para la ocasión con unas elegantes sábanas de persea americana y pyrus communis, o lo que es lo mismo, aguacate y pera. Allí se acurruca entre escamas de sal negra de carbón y perlitas de albahaca. Un bocado de dioses bautizado en L’Alfabega como: Tosta de tartar de sardina ahumada con aguacate y pera.