El Oro de Chozas Carrascal estrena traje

Chozas Carrascal - Bodega

En una parcela de 18 hectáreas ubicada en la zona alta de la finca, próxima a los 800 metros de altitud, se encuentra El Olivar de Chozas Carrascal. En este terreno de suelos francos y pedregosos convertido en edén, crece la variedad cornicabra, elixir básico para obtener el az-záyt como dirían nuestros ancestros árabes, el jugo de la aceituna con el que se obtendrá el AOVE ‘Mirall de la terra’.

Este ambrosía es fruto como dijimos de la cornicabra. Su excelente adaptación a suelos pobres y zonas frías ha sido sin duda el valor que ha permitido que desarrolle todo su potencial en las cualidades específicas de la finca de Chozas Carrascal y la razón de que los agricultores de la zona apostaran por ella a la hora de plantarlos en el siglo pasado.

Este oro líquido virgen extra de la bodega requenense deslumbra por su color verde intenso y brillante. De carácter aromático, en él se aprecian recuerdos a tomate, hierbas de monte y alcachofas, acompañados de un fondo a frutos secos, elegante y sugerente. En boca posee un excelente equilibrio entre su ligero dulzor al comienzo y su posterior trasfondo amargo y ligeramente picante al final.

Una nueva añada, la de 2020, para el AOVE Mirall de la Terra, que lucirá más si cabe en sus nuevas galas, una nueva botella que abraza cual traje a medida, a este aceite de oliva virgen extra, 100% cornicabra, extraído de los olivos centenarios del Pago Chozas Carrascal. La quintaesencia del Mediterráneo.

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