Takayuki Kikuchi nuevo embajador de la DO Utiel-Requena

DO Utiel-Requena - Bodega

 

El pasado 25 de marzo y en el restaurante Ogasawara Hakushakutei de Tokio, el Consejo Regulador nombraba oficialmente al sumiller Takayuki Kikuchi embajador de los vinos de la Denominación de Origen Utiel-Requena en Japón “por su compromiso, experiencia y dedicación en difundir la cultura del vino española, y su contribución a la buena reputación de la DO”. El sumiller japonés indicaría en su agradecimiento a la distinción, que esperaba desde hacía ya un tiempo un ‘boom’ de la variedad bobal.

Takayuki Kikuchi nació en Fukagawa, Tokio, en 1978. Conoció el vino español trabajando en un restaurante español en su época universitaria. Después de graduarse, siguió trabajando ya más profundamente y ganó varios concursos de vinos. Viajó entonces a España, donde experimentó el conocimiento práctico del vino y la auténtica comida española.

Regresó a su país en 2004 y en 2007 fue seleccionado como representante de Japón para el ICEX, patrocinado por la Agencia de Comercio del Gobierno de España. Durante un año estudió en España con 14 chefs seleccionados de todo el mundo. Fue, además, juez del examen del concurso de sumilleres de IV MadridFusión, habiendo desempeñado el cargo de jefe sumiller en el restaurante Sant Pau Tokio.

El nuevo embajador tiene por tanto una larga trayectoria de conocimiento y trabajo sobre vinos españoles, siendo actualmente el jefe sumiller y gerente de Aquaignis, un complejo turístico rodeado de naturaleza dedicado a la salud y gastronomía situado en la provincia de Mie, Japón.

A la ceremonia de entrega del diploma le siguió una comida maridaje, con la presencia de ocho vinos de las bodegas que participan con el Consejo Regulador en la promoción actual en Japón: Cherubino Valsangiacomo, Chozas Carrascal, Coviñas, Faustino Rivero Ulecia, Finca San Blas, Pago de Tharsys, Sierra Norte, Vegalfaro y Vera de Estenas.

El menú fue elaborado por el jefe-cocinero del restaurante Ogasawara Hakusyaku Tei, Gonzalo Álvarez, que mantiene una estrella Michelin desde hace más de una década. En los platos se utilizaron productos japoneses de temporada, que maridaron perfectamente con las particularidades de cada uno de los vinos de Bobal que se descorcharon.