Arroz trufado de trompetas, boletus con crujiente de pollo y huevo de corral trufado

Se hizo esperar la IV edición del concurso gastronómico valenciano que eleva la trufa de Andilla al olimpo de la alta cocina, pero esto no quitó méritos al quinteto de finalistal que pusieron en liza el paladar de un jurado de primer nivel.

Los chefs Luis Valls y Bernd Knöller, junto a David Torres, Director General de Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica; la periodista Alexandra Sumasi; Belén Arias, Presidenta de la Academia de la Gastronomía de la CV, y Carlos Mataix, Presidente de Mediterránea-Gastrónoma, serían los encargados de dilucidar cual sería la mejor receta del año realizada con el oro negro andillano. 

No sería fácil la decisión a raíz de lo presentado por los cinco finalistas, pero había que reducir la liza a tres premios, y estos recayeron en tres preparaciones de alta cocina que dejaron fuera del podio, sin por ello poner un pero a su propuesta, las elaboraciones de Kevin Klingner de Edelweiss Take Away, en Villar del Arzobispo, así como la realizada por el ganador de 2020, Marc Martorell Sánchez, del Restaurante Gaudir en Alcocéber.

El tercer clasificado sería Darwin Allauca, del restaurante Venta de Posa situado en la alicantina La Xara de Denia, quien presentó un “Ajoblanco trufado con setas y velo de jamón”

El segundo premio marcharía para Badajoz, a Fuentes de León concretamente, donde Rocío Maya Díaz y su marido Luismi Gómez capitanean La Taberna de Noa. La chef fonteña conoce y domina la trufa negra de invierno, habiéndose proclamado el pasado año ganadora de la I Edición del Premio Espiga IGP Ternera de Extremadura con un "Royal de Ternera de Extremadura, Foie y Trufa glaseada con salsa de cereza del Jerte". En esta su primera participación en el concurso de la trufa de Valencia, Rocío presentó un plato de presa ibérica, tupinambo, foie y trufa de Andilla.

La constancia tiene premio y este es el claro ejemplo de Aitor Martínez Ros. Continuador junto a su hermano desde “Can Ros” de una saga familiar que iniciaron sus padres, Manolo y Pilar, desde su Burriana natal, está demostrado que a pesar de su juventud, su destino estaba predestinado a la cocina, ganándose un lugar de privilegio en el siempre complicado mundo de la gastronomía.

Ganador de la XI edición del Concurso "Bocados con queso" de Lactalis en el último Madrid Fusión, es primer premio del III Concurso Nacional de Cocina la Ñora y el Langostino de Guardamos. Segundo y tercer clasificado en el Concurso de Cocina Creativa con Granadas de Elche. Tercer premio Langostino de Vinaròs. Cullera de Fusta 2021 o finalista del Concurso Nacional de Pinchos y Tapas con su atrayente '¿Qué fue antes? ¿El huevo o la gallina?' entre otros galardones. Muestra evidente de su evolución en la cocina.

Al concurso de trufa de Andilla acudía por tercera ocasión de las cuatro celebradas, y como dice el dicho, a la tercera sería la vencida.

El burrianense mostró su dominio del Tuber Melanosporum y en un siempre arriesgado plato de arroz, Aitor se luciría con un arroz trufado de trompetas, boletus con crujiente de pollo y huevo de corral trufado. Una delicatessen que llenó por completo de aroma el Veles e Vents de La Marina de Valencia.

La satisfacción se vería en el rostro de un trabajador incansable de la cocina, que estamos seguros es ya uno de los nombres importantes del panorama gastronómico nacional. 

El IV Concurso Gastronómico Valenciano de la Trufa Andilla sería nuevamente el escaparate perfecto para conocer de cerca el oro negro de Andilla, la trufa de Valencia que nace de unos de los enclaves importantes de la comarca de Los Serranos, y que merecen su visita por sus parajes y también indiscutiblemente por su gastronomía.

La pandemia impedirá nuevamente disfrutar de la IV edición de la Feria de la Trufa Valenciana de Andilla (FIVATRUF) prevista para el 29 y 30 de enero, dado que la situación actual obligó a suspender la pasada semana su puesta en marcha.

Una jornada enriquecedora donde pudimos disfrutar de uno de los grandes manjares de la tierra como es la trufa negra de Andilla, y que sería acompañada por el buen hacer en los aceites de La Alcublana y los caldos de Bodegas El Villar, quien ofreció a los presentes su apuesta más reciente, y que bajo el nombre de ‘Cantalares’ pudieron disfrutar los presentes.