Lázaro Fernández, ‘joyería’ del paladar

Charcutería Lázaro Fernández - Charcutería

 

M. A. Zarapico l Plaers de la Vida Nº104 Cuando alguien llega a la Charcutería Lázaro Fernández no puede dejar quieta la mirada. El sosiego es imposible ante un goce sensorial completo, casi similar al que sucedería en una joyería donde se agolpan en sus vitrinas piedras preciosas, brillantes y diamantes. En este caso, a la visión asombrada se suma el olfato embelesado y la apertura de las papilas gustativas como heraldos de lo que vendrá, que será el bocado inolvidable a una joya ibérica de excepción.

La visión de las perchas de jamones que nos reciben son el anuncio de una cátedra, la que se imparte desde hace décadas de la mano de una saga donde el jamón es relato, verdad y filosofía de vida.

Lázaro Fernández cuida, selecciona, supervisa y pone todo su mimo en ofrecer a su clientela veracidad sincera para el paladar en forma de jamón, de producto natural, de calidad suprema y experiencia singular.

Con la virtud de mimar el jamón en un relato sincero de amor a la tradición, Lázaro Fernández nos presenta Extrem Puro Extremadura y Campo Extremadura. En Extrem nos encontramos con jamón de bellota de raza pura ibérica 100%, y en Campo Extremadura con cebo de campo y bellota de 50%. Dos referencias de una exquisitez suprema, de una marca joven muy bien situada en el mercado y que cuida enormemente el producto. Hay que señalar también, en este sentido, que Lázaro Fernández distribuye en Valencia esta marca en exclusiva.

Además del jamón, encontramos productos como chorizo, salchichón, lomo y todo lo referente al cerdo ibérico, incluso carnes ibéricas congeladas: presa, secreto, pluma, abanico, solomillo, hamburguesa de bellota, todo de Extrem.

Junto al jamón ibérico y el jamón serrano de raza Duroc, o el jamón de Trevélez con más de 30 meses de curación, también encontramos una surtida charcutería premium selecta, conservas y productos gourmet, acompañados por una selectísima bodega, que convierten a Lázaro Fernández, tanto en su sede de la calle Fray Pedro Vives como en sus palcos del Mercado Central de Valencia, en un prodigio en sí mismo de sabor y calidad.

Una auténtica joyería para el paladar. Este jamón y otros productos los encontrarás en Lázaro Fernández.